ARTÍCULOS — Marca personal

Tu marca personal, el currículum del Siglo XXI

El currículum vitae tradicional está muriendo poco a poco. Esa hoja desalmada, lineal y aburrida es del siglo pasado.

A día de hoy, se cuentan por miles las empresas (la nuestra incluida) las que contratan a sus colaboradores o trabajadores por su marca personal, por el valor que aportan y por lo que nos dice internet sobre ellos. El anticuado y obsoleto currículum vitae está perdiendo peso y credibilidad para dar paso al “personal branding”.

¿Qué es la marca personal?

No es un concepto nuevo, pero ha escalado con fuerza y de manera exponencial en los últimos 20 años gracias a internet. La marca personal se podría definir como la percepción que tus seguidores, comunidad y conocidos tiene de nosotros. Se trata de mostrar al mundo esa huella que queremos dejar en la mente de las personas que nos rodean.

Considero que trabajar tu marca personal es invertir a corto, medio y largo plazo y puede suponer dar un salto de gigante en tu carrera profesional. Todas las personas tienen una reputación, una imagen y algo que ofrecer a los demás. Por lo que la marca personal no va asociada solo a personajes famosos, sino que el panadero de la esquina, el médico de hospital, el escritor de moda o la niñera que cuida a niños debería empezar a trabajar en su marca.

“La marca personal enlaza tu personalidad, tu pasión y tu talento con una propuesta de valor para un nicho determinado, dejando claro qué es exactamente lo que te diferencia de los demás”, explica maravillosamente bien Tom Peters, un escritor estadounidense de referencia en el ámbito empresarial.

El secreto: la ‘A-C-A’

Una buena marca personal se construye con tres valores fundamentales y comunes:

Autoridad: Es apropiado que la persona sepa de lo que habla, tenga recorrido, hable desde la experiencia, esté considerado un experto y se dedique a un nicho en concreto.

Confianza: Uno de los pilares básicos es que te transmita cercanía y confianza. Que lo que promocione, recomiende o vende sepamos que lo hace desde la verdad, desde el hecho de que aporta valor real y no es una vendida de humo.

Autenticidad: Debe ser una persona auténtica, real, verdadera y con unos valores bien definidos que se asemejen a los de su público. Debe tener conexión y simpatía con su comunidad.

¿Para qué quiero yo una marca personal?

Una buena marca personal se construye con tres valores fundamentales y comunes:

1- Ganar mayor visibilidad: cuanto más trabajes tu marca personal en la dirección correcta, mayor será la posibilidad de que llegues a más personas.

2- Generar una gran comunidad: podrás pasar de ser un desconocido a tener tu audiencia propia que te apoye, consuma tus productos o servicios y suscriba tus acciones.

3- Incrementar tu credibilidad: no tendrás que demostrar nada a nadie a la hora de vender, ya que la gente te considerará un experto en tu sector, reconocido y con experiencia.

4- Invertir en ti mismo: la marca personal no entiende de crisis, es un activo que no pierde ningún valor en función de las circunstancias externas. ¡Es un intangible que perdura!

Como conclusión, te diré que la creación de una marca personal no se hace de un día para otro, sino que es un proceso que dura años. Hay que tener una dirección clara, una constancia envidiable y un deseo ferviente de crearla.

A día de hoy, no es un coste, es una inversión de tiempo, trabajo y paciencia. Pero hay que empezarla ya.